
En Costa Verde, la sostenibilidad y la innovación no son solo palabras clave, sino principios que orientan todas nuestras decisiones estratégicas. La transición hacia la Economía Circular surgió de una convicción interna de que es posible crecer de manera responsable, minimizando los impactos ambientales y maximizando la eficiencia de los recursos, y no únicamente como respuesta a exigencias del mercado o certificaciones externas. Aunque la certificación en las normas ISO 14001 e ISO 50001, así como la adhesión al Global Compact, demuestran nuestra alineación con estándares internacionales, la circularidad es un pilar central de nuestra estrategia de crecimiento e identidad de marca. Aspiramos a consolidarnos como una referencia en el mercado global de la cerámica de mesa, combinando innovación, sostenibilidad y responsabilidad social.
Para transformar esta visión en práctica, Costa Verde ha implementado diversas iniciativas de circularidad. En lo que respecta al uso eficiente de materiales, hemos logrado reintegrar cerca del 100% de los recortes de materias primas generados en el proceso de conformado, eliminando desperdicios y optimizando los recursos. El producto Endless es un ejemplo de compromiso con el ecodiseño, ya que se produce con el 100% de los lodos resultantes del tratamiento de agua (ETARI). Paralelamente, el 98% de los residuos del proceso industrial se envían a valorización en otras empresas, evitando su depósito en vertederos, mientras que el agua tratada en la ETARI se recicla y reutiliza tanto en el proceso productivo como en las operaciones de limpieza.
En el ámbito energético, Costa Verde ha adoptado soluciones que permiten optimizar recursos y reducir emisiones. La instalación de un sistema de recuperación de calor reaprovecha la energía de los gases de escape de los hornos, disminuyendo el consumo de gas y electricidad, y los paneles fotovoltaicos con 1 MW de potencia instalada garantizan aproximadamente el 25% de nuestras necesidades anuales de electricidad, reduciendo significativamente la huella de carbono. La monitorización continua de más de 50 contadores de electricidad y 12 de gas natural permite identificar oportunidades de mejora continua de la eficiencia energética.
La innovación también desempeña un papel esencial en nuestra estrategia de circularidad. El proyecto CiPoCer se centra en el reciclaje de residuos poliméricos, como PU y PMMA, reintroduciendo los productos obtenidos en la cadena productiva y reduciendo la dependencia de materias primas vírgenes. Por su parte, el proyecto LaserMarKer, con la implementación del Pasaporte Digital de Producto (PDP) mediante grabado láser, garantiza la trazabilidad y el soporte posventa, fortaleciendo la economía circular a lo largo de todo el ciclo de vida de los productos.
En Costa Verde, la circularidad no es solo un objetivo ambiental, sino una estrategia que aporta valor a la marca, refuerza nuestra competitividad y promueve prácticas sostenibles en toda la cadena de valor. Cada iniciativa, desde la reintegración de residuos hasta la innovación tecnológica, refleja nuestro compromiso de crecer de manera responsable y consolidarnos como una referencia global en cerámica de mesa sostenible.
