©Robin Barbosa/DOP
La isla de Madeira fue el escenario de la mayor gala gastronómica del país: la Gala Michelin. Este año se anunciaron 11 novedades, elevando a 53 el número de restaurantes con Estrellas MICHELIN en Portugal.
Según la Guía MICHELIN, “el resultado es inequívoco: el panorama culinario portugués vive una evolución acelerada hacia la máxima excelencia”. La guía también subraya que “se trata de un avance sostenido por productos locales que se consolidan como una verdadera bandera, trabajados con rigor y respeto por la estacionalidad; por una identidad en la mesa cada vez más definida; y por chefs que demuestran un sólido compromiso con la innovación, sin perder de vista los sabores tradicionales portugueses”.
Dos Estrellas MICHELIN
Las dos Estrellas MICHELIN, otorgadas a establecimientos con cocina excepcional, representan la segunda distinción más alta de la guía.
Al grupo ya existente: Belcanto en Lisboa; Vila Joya en Albufeira; Antiqvvm en Oporto; Il Gallo d’Oro en Funchal; Casa de Chá da Boa Nova en Leça da Palmeira; Henrique Sá Pessoa en Lisboa; Ocean en Porches; y The Yeatman Gastronomic Restaurant en Vila Nova de Gaia, se suma ahora el prestigioso restaurante Fifty Seconds en Lisboa.
Situado a 120 metros de altura, Fifty Seconds ofrece una vista impresionante sobre el río Tajo en un entorno elegante y contemporáneo. El viaje gastronómico está dirigido por el chef Rui Silvestre y su equipo.
Una Estrella MICHELIN
Todos los galardonados merecen felicitaciones, pero el norte del país recibió un reconocimiento especial en esta edición al conquistar seis nuevas Estrellas MICHELIN. Fue en Oporto donde se registró la mayor concentración de nuevas distinciones.
Entre los restaurantes premiados destacan DOP, dirigido por el chef Rui Paula; Éon, por el chef Tiago Bonito; Gastro by Elemento, por el chef Ricardo Dias Ferreira; e In Diferente, por la chef Angélica Salvador.
Sin embargo, no solo en las grandes ciudades encontramos experiencias gastronómicas dignas de esta estrella. También existen proyectos que han sabido transformar su aislamiento en identidad, integrando el territorio, el paisaje y los productores locales en la experiencia. Es el caso de A Cozinha do Paço en Évora y MAPA en Montemor-o-Novo, ambos rodeados por los viñedos del Alentejo, así como Schistó en Peso da Régua, junto al río, en el corazón del Valle del Duero.
También merecen destacarse Largo do Paço en Amarante, Kappo en Cascais y Alameda en Faro.
¡Costa Verde felicita a todos los premiados!


